Parroquia de Ciudad Barrios será nombrada Beato Óscar Arnulfo Romero

La parroquia de Ciudad Barrios pasará a ser el copatrono, ya que las autoridades de la iglesia nombrarán el templo con el nombre del Beato Oscar Arnulfo Romero.

San Pedro Apóstol, hasta ahora patrono de la feligresía católica del municipio de Ciudad Barrios, San Miguel. Pasará a ser el copatrono, ya que las autoridades de la iglesia nombrarán el templo con el nombre del Beato Oscar Arnulfo Romero.

Este nombramiento será oficial este 24 de marzo. Informó el obispo de la Diócesis de Santiago de María Monseñor William Ernesto Iraheta: “Nosotros como diócesis de Santiago de María desde el 15 de agosto del año pasado (2017) anunciamos que este 24 de marzo (2018), renombraremos la parroquia del municipio de Ciudad Barrios como Beato Óscar Arnulfo romeo obispo y mártir. Y este 24 lo haremos, celebraremos como diócesis en esta parroquia que ahora se llama San Pedro. San pedro llegara a ser copatrono, tendrá su fiesta como siempre pero ahora el titular de la parroquia será el Beato que después de la canonización será San Arnulfo, entonces la parroquia se llamara así”.

Los católicos de la zona norte del departamento de San Miguel recuerdan con nostalgia la fecha histórica del 24 de marzo, y ahora la conmemorarán con alegría al saber que el templo de Ciudad Barrios llevara su nombre.

Monseñor William Ernesto Iraheta

Monseñor, también invita a la feligresía a conocer más sobre la vida, obra y muerte de Monseñor Romero: “El santo padre nos pidió tres cosas en la visita luminar sobre Monseñor Romeo preparándonos a la canonización, primero conocerlo y darlo a conocer porque muchos que tienen un juicio sobre Monseñor no oportuno es porque no lo conocen; tienen el juicio de lo que les han contado sobre él. Yo les invito a conocer su vida su biografía, leer sus cartas pastorales y los documentos que tenemos sobre él, eso es una cosa muy grande, y vamos a darnos cuenta de cómo vivió su fe. El pensamiento de Monseñor Romero aun es vigente para transformar nuestras vidas, nuestra familia, nuestra sociedad.

Por Brenda Arévalo.

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