La FAO reconoce el patrimonio agrícola de España y México

La región de Shizuoka, en Japón, es conocida por marcar el inicio del cultivo de wasabi en el mundo, que se inició hace alrededor de 400 años.

Entre sus últimas incorporaciones, la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca la producción española de sal en Valle Salado de Añana, Álava, y vid de La Axarquía, Málaga. Asimismo, subraya el potencial agrícola y ecológico de las chinampas, en México.

La FAO ha seleccionado como patrimonio agrícola mundial dos sitios en España y uno en México.

Los sistemas de patrimonio agrícola son zonas ricas en biodiversidad y vida silvestre en las que se utilizan prácticas que promueven la sostenibilidad y protegen el medio ambiente al mismo tiempo que apoyan el desarrollo social y económico.

Los gobiernos proponen candidatos para que los expertos de la FAO los evalúen y decidan si reúnen las características necesarias para que se les reconozca como “Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial”. De momento, se han designado cincuenta lugares de veinte países.

En España, han escogido la obtención de sal en las cuevas del Valle Salado de Añana, en la provincia de Álava. Asimismo, se ha reconocido la producción de uvas pasas moscatel en La Axarquía, en la provincia de Málaga, donde esta labor se realiza a mano utilizando técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación.

En México, han seleccionado el sistema de islas artificiales de las “chinampas”, construidas siguiendo técnicas que usaban los aztecas. Las chinampas generan una alta productividad agrícola y son importantes desde el punto de vista ecológico.

Las nuevas incorporaciones

Los catorce nuevos sitios abarcan desde oasis hasta terrazas de arroz, el cultivo de wasabi o la producción de uvas pasas. Todos ellos constituyen lugares fascinantes que han transformado paisajes en obras de arte, conservado los modos de vida y protegido la producción sostenible de alimentos.

En la siguiente fotogalería se recogen algunos de los nuevos Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial:

Las “chinampas”, en la Zona Patrimonio Mundial, Natural y Cultural de la Humanidad de Xochimilco, México, forman un conjunto artificial de islas flotantes, que fue construido según las normas de la tradición azteca. Las chinampas generan una alta productividad agrícola y son importantes desde el punto de vista ecológico. Los sauces que crecen en la zona, los ahuejotes, desempeñan diversas funciones: ejercen de muros para proteger de los insectos y el viento, proporcionan un hábitat a los pájaros y previenen la erosión del suelo.

 

Los arrozales en forma de terraza en las zonas montañosas y colinas del sur de China también constituyen uno de estos nuevos sistemas. Dos tercios del territorio del gigante asiático se componen de montañas, por lo que los antiguos pobladores tuvieron que crear un sistema para adaptar las plantaciones de arroz al relieve. Las terrazas no sirven solo para mejorar las condiciones de cultivo, sino también para aumentar la productividad de los mismos. Además, resultan beneficiosas para el medio ambiente y han contribuido al desarrollo sostenible de la agricultura china.

 

El sistema de diques de moreras y estanques de peces en Huzhou, en China. El sistema, basado en humedales, tiene su origen hace más de 2500 años y se fundamenta en un ciclo armonioso y ecológico de nutrientes y energía. Durante miles de años, los lugareños excavaron el barro y convirtieron las áreas de tierra baja de esta zona en estanques para peces. Además, sembraron moreras en los diques de los estanques para alimentar a los gusanos de seda. Las heces de los gusanos de seda se usan para alimentar a los peces, el excremento de los peces enriquece el barro del estanque y el barro excavado proporciona un suelo fértil para las moreras.

 

La producción de vid y uva pasa en La Axarquía, Málaga, en el sur de España, se realiza a mano utilizando técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación. Debido a las empinadas laderas en las que se realiza la producción, no siempre es posible utilizar maquinaria, lo que obliga a los agricultores a recurrir a mano de obra y mulas de la misma forma en la que se hacía en la antigüedad. La directora general adjunta de la FAO, María Helena Semedo, dijo “los sistemas no refieren al pasado nostálgico, sino que ofrecen soluciones para el presente y el futuro”.

 

La región de Shizuoka, en Japón, es conocida por marcar el inicio del cultivo de wasabi en el mundo, que se inició hace alrededor de 400 años. El wasabi es una planta muy valorada en el país y las ralladuras de sus tallos se utilizan para condimentar los alimentos con su sabor fuerte.

 

Barroso forma parte del parque nacional portugués de Peneda Gerês, donde existe un sistema agrícola muy influenciado por las condiciones de la tierra y el clima. En él, se promueve la agricultura, la silvicultura y la ganadería. Todo ello contribuye favorablemente al desarrollo social y económico de los hogares.

 

La producción de sal en Valle Salado de Añana, en las montañas del País Vasco español, es posible gracias a manantiales únicos que atraviesan una gigantesca bóveda subterránea del mineral, remanente de un mar que desapareció hace millones de años. El paisaje del Valle Salado se define por un complejo sistema de distribución y almacenamiento de salmuera impulsado por la gravedad que se ha utilizado durante milenios.

 

El sistema tradicional de moreras en el antiguo cauce del río Amarillo en Xiajin, en China.

Por / ONU.

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