Alcaldesa, hermana del ministro de Hacienda intercedió para liberar a pandillero

Por Radio YSUCA.

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Sara Elizabeth Zelaya Villalobo, alcaldesa del municipio de El Triunfo,  Usulután, intercedió para que dejara en libertad a Pedro Pablo Mejía, alias “El Ruco”, segundo palabrero de la MS-13 en ese municipio, dijo una fuente, que pidió omitir su nombre, por temor a represalias.

La alcaldesa, quien ganó bajo la bandera de Nuevas Ideas, es hermana del ministro de Hacienda, José Alejandro Zelaya Villalobo, conocido por José Alejandro Zelaya Villalobos. Ambos originarios de El Triunfo, Usulután.

Según una de las fuentes que proporcionó la información a YSUCA,  Pedro Mejía, pandillero de la MS, es muy amigo de Sara Zelaya, por eso actuó rápido para que lo dejaran libre antes de que lo enviaran a un centro penal. 

Pablo Mejía y ocho pandilleros más fueron llevados  a la bartolina de la Policía Nacional Civil (PNC), el 24 de abril de 2022. Luego llegó el subinspector “de indicativo Pacheco”.  “Como que ya había llegado la orden” de dejarlo libre, dijo otra fuente que pertenece a la Policía. En el transcurso de esa misma tarde, una llamada telefónica cambió la historia. Era la llamada que ordenaba la libertad del palabrero. 

No se tiene claridad si fue Sara Zelaya o el ministro de Hacienda Alejandro Zelaya quien llamó esa tarde. Pero fue uno de los funcionarios, dijeron a YSUCA personas cercanas a la familia de Zelaya. La llamada fue clave y le dio la libertad a Mejía, perfilado como pandillero. 

Luego llegó personal de la Fiscalía con la orden de libertad. “Según la información, el ministro fue el que habló al fiscal de turno para liberarlo”, dijo la fuente de la policía. 

Pedro Mejía fue capturado en el cantón El Triunfo departamento de Usulután. Había huido para no ser capturado en el Régimen de Excepción. Pero solo estuvo detenido 5 horas en las bartolinas de Usulután. Llegó una “orden superior” para que los dejaran en libertad, publicó el Movimiento de Trabajadores de la Policía en su cuenta de Facebook, el 25 de abril.

Imagen retomada del perfil de Facebook del Movimiento de Trabajadores de la PNC

Se hizo todo el papeleo para que, de la delegación pasara el caso a los juzgados para una audiencia, como es el procedimiento. Pero la intervención de la alcaldesa tuvo peso. Pedro Pablo “es de los gruesos de tráfico de drogas” de la zona de El Triunfo, dijo  una de las fuentes.  

YSUCA tiene un audio en el que se escucha a un familiar del detenido confirmar que fue Sara Zelaya, quien abogó por Pedro Pablo Mejía. “Ya hablaron ahí, la Sara mandó la carta de libertad, ya me la enseñó. Ahorita trayéndolo andan”, se escucha en el mensaje de voz.

YSUCA se comunicó con la alcaldesa Sara Zelaya, quien negó haber intercedido por la libertad del pandillero. “En mi calidad de alcalde yo no puedo estar importunando con el trabajo de la Policía Nacional Civil y mucho menos con el Régimen de Excepción. Yo no tengo ningún vínculo con pandillas”, dijo la alcaldesa.“ Yo no me voy a interponer con el trabajo de la policía”, reiteró. 

La funcionaria sugirió llamar al jefe de la delegación de Usulután para saber si ella se había interpuesto en su trabajo o había recibido una llamada suya.

YSUCA también intentó hablar con el jefe de la delegación de Usulután, Darwin Arévalo Magaña, pero la encargada de comunicaciones dijo que se necesitaba permiso para conversar con él. El permiso lo solicitaría a la Unidad de Comunicaciones en San Salvador. 

Otra fuente de la Policía Nacional Civil confirmó lo que se escucha en el audio, fue Sara Zelaya quien intercedió por la libertad del pandillero, pero además vincula al ministro Alejandro Zelaya en el caso.

Agregó que la alcaldesa Sara Zelaya es conocida por la policía por ser traficante de personas en El Triunfo, Usulután. “Como le llamamos comúnmente aquí, coyotes”, dijo. Tiene conocimiento de que Sara Zelaya le debía favores a los pandilleros, en este caso a Pedro Pablo Mejía. 

Según la fuente policial, el palabrero de la MS es reconocido por distribuir y comercializar droga en la zona. La misma fuente asegura que a la bartolina de Usulután llegó personal de la Fiscalía y de la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos (PDDH) para garantizar su libertad.  Sin embargo, una fuente de esa institución (PDDH)  asegura que no han intervenido en ningún caso que tenga que ver con un palabrero de la pandilla MS.

YSUCA tiene una parte de la orden de libertad de la Fiscalía General de la República, con fecha 24 de abril de 2022 donde se solicita “ordene a quien corresponda, ponga inmediatamente en libertad al señor Pedro Pablo Mejía Mejía, residente del cantón el Aceituno San Buenaventura, departamento de Usulután”. La nota agrega que a Pedro Pablo se le atribuía la comisión del delito de asociaciones ilícitas y que su libertad debe cumplirse “a efecto de no incurrir en responsabilidad penal correspondiente”. Además detalla que el hecho ocurrió a las 4:40 del 24 de abril. Sin embargo, la fuente dijo que el palabrero fue llevado a la delegación a la 1: 30 PM de ese día.

Información de la policía indica que Pedro Pablo fue capturado bajo el delito de organizaciones terroristas, por pertenecer a pandillas, no por asociaciones ilícitas como señala la orden de libertad de la Fiscalía. 

La orden de libertad enviada por la FGR tuvo validez para el jefe de la delegación, quien puso en libertad al pandillero.  

En la delegación de la policía de El Triunfo está la documentación de ese caso, pero nadie habla sobre lo que pasó ese día. Las fuentes policiales aseguran que fue el jefe de la delegación, Darwin Arévalo Magaña, quien avaló la libertad del pandillero.

Actualmente hay una orden de volverlo a capturar, pues el jefe de la delegación cayó en la cuenta del error que había cometido, dijo la fuente. Pero duda que a Pedro Mejia lo capturen de nuevo. Aunque hay información que indica que huyó a San Miguel. 

El policía dijo que acciones como estas, en las que gracias a funcionarios quedan libres los pandilleros, desmotiva a los agentes, quienes pasan noches desvelándose para capturar a criminales y al final quedan en libertad, con solo una llamada telefónica.