“Sí, vivo en la calle”

Doña Cristina | Foto Radio YSUCA/ R. Padilla

Por Radio YSUCA.

El Salvador de ensueño del que hablan muchos políticos está muy alejado de la dura realidad que a diario enfrentan miles de salvadoreños. Caminando por San Salvador, nos encontramos con hombres y mujeres que viven en las calles, no tienen un hogar, algunos muestran rótulos en los que se lee que están desempleados y quieren una oportunidad, otros dicen no tener familia y sobreviven de la caridad.

Hoy conoceremos la historia de doña Cristina, una mujer de edad avanzada que permanece día y noche sobre el jardín separador, ubicado sobre la autopista norte, frente a la Universidad de El Salvador. El rostro de la mujer de 70 años se ve cansado, al conversar con ella tiene vagos recuerdos de su familia, habla de la inseguridad, de la pérdida de sus hijos.

En sus recuerdos aparecen nietos y deseos de contar con un terreno propio donde vivir. Tiene momentos de lucidez y otros muy alejada de la realidad. Cristina era comerciante, ahora vive en la calle. Un plástico la cubre en los momentos de lluvias, de frío y calor.

Cristina no quiere moverse del lugar, fue abandonada por sus familiares. A pesar de ello, tiene un ángel de la guarda que, pese a vivir en la pobreza también, llega todos los días a dejarle desayuno y cena. Carlos Burgos de 80 años es amigo de Cristina, tiene problemas en los riñones y anda despacio por las calles. No cuenta con Seguro Social y se gana la vida limpiando vehículos, es así como logra sacar dinero para comer él y su esposa, pero además logra compartir, lo poco que consigue, con Cristina.

Carlos dice que conoce, desde hace más de 30 años, a Cristina. “Ella es como mi hermana” – nos comenta –, él la conoció a través de su hermana hace años. Él dice que está buscando un terreno más grande donde vivir para poder llevarse a Cristina, pues su hogar es muy pequeño.

Otro caso es el de Francisco Armando Galán,  originario de  Quezaltepeque. Él ahora vive en la calle, sobre el bulevar Los Próceres. Tiene una Biblia y conoce bastante su contenido . Hace manualidades y pide un apoyo simbólico por su obra de arte.

Armando pasa con sus tijeras en manos y boca, él también tiene algunos problemas mentales. Vive en la calle porque su casa está en un litigio tras la muerte de su padre. Armando se alimenta de la fruta que encuentra en las calles o de la caridad de algunas personas que pasan por el lugar.

Mientras se habla de logros en el país, de lo mucho que ha cambiado El Salvador en estos 3 años, muchas personas siguen sobreviviendo en las calles, sin que el Estado se haga responsable y garantice los servicios básicos de la población. 

La pobreza tiene rostros concretos. Mientras algunos políticos hablan de mega proyectos, los mejores a nivel mundial, hay gente que sigue viviendo en las calles porque no tiene un lugar digno donde vivir.