Me siento orgulloso de Nuevo Gualcho

Una comunidad que mantiene viva la esperanza de un país en justicia y paz.

Me siento orgulloso de Nuevo Gualcho

Una señora con intención de ofender me dijo: “usted solo con esos guerrinches pasa, como si no fuera cura”. Otra me dijo: “no se por qué usted apoya a esos matavacas, vergüenza le debería de dar como cura que es”.

Así me tratan, de “cura”, aquellos que pretenden ofender. Así me trató, también, el alcalde de aquél entonces cuando llegué a Granada: “este curita tiene pinta de guerrillero como los de Gualcho”. Pero, ni lo de cura, ni lo de guerrillero me ofenden.

Me siento orgulloso de la comunidad de Nuevo Gualcho. Por varias razones.

1. Por su origen. Todos son campesinos. Vivían en la década de los 70 al norte de San Vicente, Cabañas y San Miguel. No tenían acceso a salud, a educación, a vivienda, ni tan siquiera a tierra. Sus hijos morían antes de los cinco años de diarrea o cualquier enfermedad. Su participación en la organización comunal y en la exigencia de mejores condiciones de vida les llevó a que sus líderes fueran encarcelados, torturados y hasta asesinados. El Ejercito o la Guardia Nacional cuando subían a la zona quemaban sus viviendas y mantenían una persecución contra los hombres de esas comunidades. Llega un tiempo en que los hombres dormían en el monte por temor a ser apresados.

2. Por ejemplo de sobrevivencia y de combatividad. Para proteger a su familia crearon un refugio en San Antonio, Intibucá, Honduras. No fue nada fácil. Vivieron rodeados del ejército hondureño. La vida del campamento les enseñó a organizarse en diversas tareas y funciones para poder sobrevivir, pero también para soportar el sufrimiento de la muerte de sus hijos e hijas caídas en combate. Vivieron añorando regresar a su patria. Esperaban ansiosos la paz. 10 años vivieron refugiados en Honduras. Allá dejaron sus odios, sus tristezas, sus diferencias, y hasta el luto. Regresaron el 5 de marzo de 1990, con la esperanza de construir una comunidad.

3. Por ser una comunidad que mantiene viva la esperanza de un país en justicia y paz. Nuevo Gualcho ha encendido la llama de la organización en Nueva Granada, a pesar del boicot permanente de la alcaldía en manos de la derecha, los cantones del municipio saben que sin organización sus comunidades no avanzan. Fruto de esta organización es radio y televisión Izcanal, que nace 3 años después de que la comunidad llegara al país. Nuevo Gualcho se siente orgullosa de sus jóvenes, de la conciencia de género, de sus ancianos y de sus niños. El calor humano, con todos sus bemoles, se siente al compartir con hombres y mujeres de este lugar.

Me uno a los 29 años de inicio de la comunidad de Gualcho aquí en Nueva Granada, de los cuales 20 he sido parte de su historia, pero son casi 50 años de lucha incansable por transformar la realidad de injusticia de este país.

#LaLuchaContinúa

Por: Alcides Herrera

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